Un movimiento
que crece ciudad a ciudad
Impacto
- Personas
atendidas - 0+
- Espirometrías
realizadas - 0+
- Derivaciones a
atención primaria - 0+
- Personas con
antecedentes de tabaquismo - 0%
Semana 6, 5-junio
A Coruña
(A Coruña)

Respirar mal no es normal: el broche de oro en A Coruña
El NO ES NORMAL TOUR llegó a su última parada en A Coruña, tras recorrer más de 4.700 kilómetros y visitar municipios de distintas comunidades autónomas con un objetivo común: acercar la salud respiratoria a la ciudadanía y combatir la normalización de síntomas como la tos persistente, la falta de aire o el cansancio al esfuerzo.
La clausura tuvo lugar en el marco del 58º Congreso Nacional de SEPAR, un escenario especialmente simbólico para cerrar una iniciativa que ha conectado durante semanas la realidad de la calle con la práctica clínica, la investigación y la prevención.
La jornada dejó:
✔ Más de 34 personas atendidas
✔ 25 espirometrías realizadas
✔ 7 derivaciones a Atención Primaria
✔ 44% de personas atendidas con antecedentes de tabaquismo
Pero, como ha ocurrido durante todo el tour, las cifras solo explican una parte de lo vivido.
A Coruña permitió reunir en un mismo espacio a profesionales sanitarios, representantes de SEPAR, colaboradores y ciudadanía, cerrando el recorrido con una mirada compartida sobre los aprendizajes clínicos, humanos y territoriales acumulados durante meses de carretera.
La última parada volvió a recordar que detrás de cada espirometría hay una historia, una pregunta y, muchas veces, una oportunidad para dejar de normalizar síntomas que nunca deberían formar parte de la rutina.
Respirar mal no es normal.
Después de recorrer más de 4.700 kilómetros, atravesar decenas de municipios, conversar con cientos de ciudadanos y acercar la salud respiratoria a plazas, mercados, calles y centros urbanos de toda España, el NO ES NORMAL TOUR llegaba finalmente a su última parada. Y no podía existir un escenario más simbólico para cerrar este viaje que A Coruña, ciudad atlántica, abierta al mar y presidida por la Torre de Hércules, el faro romano en funcionamiento más antiguo del mundo.
Fundada alrededor del antiguo puerto romano de Brigantium, A Coruña ha sido históricamente una ciudad de paso, comercio, ciencia y mirada exterior. Quizá por eso resultaba especialmente apropiado que una iniciativa nacida para sacar la salud respiratoria a la calle concluyera precisamente aquí, en el Congreso Nacional de SEPAR, el principal punto de encuentro anual de los profesionales que dedican su vida al estudio y cuidado de las enfermedades respiratorias.
La última maniobra logística
La mañana comenzó, como tantas otras durante esta ruta, con gestión, adaptación y búsqueda de soluciones. Queríamos que la unidad móvil estuviera visible, accesible y conectada con el flujo natural de asistentes al congreso. Gracias a la colaboración del equipo de eventos de SEPAR, la buena disposición de las autoridades locales y las gestiones con la Autoridad Portuaria, conseguimos situarla en la entrada principal del Palacio de Congresos.
Allí permaneció durante toda la jornada, visible para congresistas, ciudadanos, autoridades y profesionales sanitarios. Como un recordatorio físico de todo lo que ha querido representar este proyecto: que la salud respiratoria no empieza necesariamente dentro de una consulta ni termina en un hospital. Empieza mucho antes, cuando una persona decide prestar atención a síntomas que llevaba demasiado tiempo normalizando.
Una comunidad reunida alrededor de la salud respiratoria
A lo largo de la mañana pasaron por la carpa neumólogos, enfermeras respiratorias, fisioterapeutas, residentes, profesionales de la industria farmacéutica, empresas de tecnología sanitaria, investigadores, gestores y representantes de distintos ámbitos vinculados a la salud respiratoria. Era difícil imaginar una representación más completa del ecosistema respiratorio español.
La actividad asistencial estuvo liderada por Pedro Jorge Marcos, jefe de servicio del Hospital Universitario de A Coruña, acompañado por un equipo extraordinariamente comprometido de especialistas y residentes que quisieron participar activamente en la iniciativa (Dra. Cristina Balboa, Dra. Angelica Consuegra y del Dr. Enfren Ruiz). Las espirometrías realizadas durante la jornada dejaron además una reflexión especialmente interesante: algunas alteraciones aparecieron en personas jóvenes, activas y con estilos de vida aparentemente muy saludables, recordándonos una vez más que las enfermedades respiratorias no siempre avisan de forma evidente y que la prevención sigue siendo imprescindible.
Las historias que justifican el viaje
A lo largo de todo el recorrido hemos repetido una idea casi como un mantra: las espirometrías generan datos, pero las personas generan historias. Y A Coruña nos regaló algunas de las más emocionantes de toda la campaña.
Uno de los momentos más inesperados llegó cuando un ciudadano se acercó directamente a abrazarnos. No venía a realizarse una prueba, sino a dar las gracias. Meses antes había sido orientado hacia un programa de deshabituación tabáquica. Llevaba tiempo luchando contra el tabaco, acumulando intentos fallidos y sintiéndose cada vez más solo en el proceso. Aquella derivación le permitió acceder a ayuda especializada y, más allá de los resultados clínicos, lo que quería transmitirnos era algo mucho más sencillo: había dejado de sentirse solo.
También pudimos entrevistar a una mujer trasplantada de pulmón debido a una fibrosis pulmonar avanzada. Con una serenidad admirable explicaba que, aunque estaba profundamente agradecida al equipo médico que la había atendido, su mayor gratitud pertenecía a la familia del donante. A personas que, en el momento más difícil imaginable, fueron capaces de tomar una decisión que terminó salvando otras vidas. Gracias a aquel gesto hoy puede respirar con normalidad y vivir con una capacidad pulmonar que años atrás parecía imposible recuperar.
Escucharla era recordar la extraordinaria capacidad que tiene la solidaridad humana para transformar destinos.
Una sala llena para cerrar un viaje irrepetible
A las cinco de la tarde llegó el momento más esperado. La Sala 11 del Palacio de Congresos se llenó para asistir al acto de clausura del proyecto. Profesionales sanitarios, miembros de SEPAR, colaboradores, representantes institucionales y asistentes al congreso se reunieron para revivir algunos de los momentos más importantes del recorrido.
La apertura corrió a cargo de David de la Rosa, presidente de SEPAR, que sintetizó perfectamente la esencia de la iniciativa. El NO ES NORMAL TOUR había sido mucho más que una campaña de cribado. Había sido una campaña territorial, educativa, comunicativa y, sobre todo, profundamente humana.
A lo largo de los próximos meses se consolidarán todos los datos clínicos obtenidos durante el recorrido. Se analizarán patrones, derivaciones, alteraciones funcionales y perfiles de riesgo. Sin embargo, más allá de las cifras, existía una sensación compartida por todos los presentes: el objetivo ya se había cumplido. Porque el verdadero éxito del proyecto no consiste únicamente en cuántas espirometrías se realizaron o cuántas derivaciones se generaron, sino en haber conseguido que miles de personas se plantearan una pregunta muy sencilla: ¿y si aquello que llevo años normalizando no fuera tan normal?
El final de una ruta y el comienzo de otra
Cuando terminó el acto de clausura apareció una emoción difícil de describir. Durante semanas habíamos convivido con carreteras, plazas, ayuntamientos, hospitales, pacientes, entrevistas, montajes, desmontajes, madrugones y kilómetros. Y, de repente, llegaba el final.
O quizá no.
Porque mientras recogíamos los últimos materiales y cerrábamos definitivamente las puertas de la unidad móvil, una idea aparecía una y otra vez en las conversaciones: España sigue necesitando salud respiratoria. Siguen existiendo municipios donde la prevención apenas llega, personas que normalizan síntomas respiratorios y profesionales dispuestos a salir a su encuentro.
Por eso el cierre del NO ES NORMAL TOUR no se vivió como una despedida, sino como el final de una primera etapa.
Porque si algo nos ha enseñado esta carretera es que todavía queda mucho camino por recorrer.
👉 Porque respirar mal no es normal.
Súmate a la conversación
Este proyecto no se construye solo en cada parada. También se construye en cada conversación que continúa fuera de ella.
En cada persona que comparte, que pregunta, que empieza a mirar su salud de otra manera.
Si quieres seguir el recorrido, conocer las próximas paradas o entender mejor qué está pasando en cada municipio:
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No es Normal Tour. No es normal lo que muchos han aprendido a normalizar.
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Porque a veces, el primer paso no es hacerse una prueba, es dejar de normalizar lo que sentimos y sabemos que no es normal.