Respirar bien no es un lujo, es salud.

Durante nuestra parada, transformamos la plaza en un espacio dedicado al bienestar pulmonar para recordar que síntomas como la tos diaria o el cansancio al caminar no deben normalizarse.

No es normal tour Llegó a:

Un movimiento
que crece ciudad a ciudad

Impacto

Personas
atendidas
0+
people
Espirometrías
realizadas
0+
spirometry
Derivaciones a
atención primaria
0+
machine

Semana 4, 6-mayo

Benavente

(Zamora)

Benavente

Benavente: donde el aire se vuelve consciente

El NO ES NORMAL TOUR continúa su recorrido y llega a Benavente, superando ya los 2.800 kilómetros desde Barcelona, en una de las jornadas más intensas y participativas de toda la ruta.

Con 67 espirometrías realizadas y una afluencia constante de personas durante toda la jornada, la parada volvió a poner de manifiesto algo que se repite en cada municipio:


👉cuando la salud se acerca a la calle, las personas responden.

En total, estimamos que más de 100 personas pasaron por la carpa, en una jornada marcada por la implicación colectiva, la cercanía profesional y una energía difícil de describir con precisión.

La crónica de 67 soplos anunciados

Bajo la sombra sólida de los arcos ojivales de Santa María, donde el gótico de Benavente se alza con la firmeza del tiempo, hoy el aire no solo ha circulado por las calles peatonales de esta ciudad zamorana.

Hoy, el aire se ha vuelto consciente.

Benavente tiene algo especial. Situada en un punto estratégico entre Castilla y León, tradicional nudo de caminos entre Galicia, Asturias y la meseta, conserva esa mezcla tan difícil de encontrar entre ciudad viva, patrimonio histórico y equilibrio urbano.

Una ciudad que se mueve, pero sin perder su escala humana.

Sus plazas abiertas, su arquitectura con solera y su ritmo amable hacen que el entorno acompañe. Aquí el peatón sigue teniendo espacio. Y eso se nota.

 

Un equipo que respira al unísono

Si hubiera que resumir la jornada en una sola expresión, probablemente sería:

“buen rollo”

Pero no entendido como una frase vacía, sino como esa sincronía invisible que aparece cuando la excelencia técnica y la calidez humana trabajan en la misma dirección.

La parada de Benavente ha sido un ejemplo muy claro de lo que ocurre cuando una comunidad se implica en el cuidado de su propia salud.

Tuvimos el privilegio de contar con la mirada experta de la doctora Cecilia, neumóloga del Hospital de Zamora, y con el apoyo fundamental del Centro de Salud Benavente Norte.

Las manos de Susana y Socorro, junto al impulso de dos estudiantes de Enfermería, fueron clave para sostener una jornada con una demanda muy superior a la prevista.

La cola parecía no terminar nunca y aun así, la sensación dentro de la carpa nunca fue de tensión.


Fue de colaboración.

 

Las personas detrás de la organización

Mención aparte merece Alejandro Pastor Campo, enfermero especialista en Neurofisiologia y Trastornos del Sueño, que desde su Bañeza natal se adelantó un día para ayudarnos desde el ámbito de la comunicación, y María Carrión, enfermera de Zamora.

Verlos trabajar fue uno de esos momentos donde todo encaja.

Esa sensación de saber que cada persona que entra en la carpa sale mejor acompañada de lo que llegó.

Porque cuando el equipo funciona, el paciente lo nota.

 

73 historias de aire

Realizamos 73 espirometrías.

Pero los números son fríos hasta que alguien les pone rostro. Escuchamos historias que nos removieron profundamente.

Como la de aquel padre que, al descubrir que su hija de 26 años necesitaba un riñón, decidió apagar su último cigarrillo para poder convertirse en donante compatible.

Hoy ella tiene 33 años, hace deporte y respira gracias a aquella decisión.

Historias así recuerdan algo importante. Dejar de fumar no siempre empieza por uno mismo, a veces empieza por amor.

También acompañamos a muchas personas que desean abandonar el tabaco y que, más allá de la información, necesitan estructura, apoyo y comunidad.

Porque una adicción rara vez se supera en soledad.

 

Benavente: equilibrio y salud

Javier Vega, concejal de salud e ingeniero medioambiental, nos ayudó a comprender mejor el modelo de ciudad.

Benavente conserva algo cada vez menos frecuente, equilibrio. Equilibrio entre agricultura, servicios y urbanismo. Entre actividad y calidad de vida. Entre desarrollo y aire limpio.

Es una Castilla clásica, sí, pero también moderna. Una ciudad donde todavía se percibe esa relación directa con el entorno natural y donde el aire sigue teniendo algo de campo.

Y quizá por eso la reflexión aparece sola. Incluso en lugares donde el entorno acompaña, muchas personas siguen normalizando síntomas respiratorios.

Porque el problema no siempre está fuera. Muchas veces está en cómo interpretamos lo que sentimos.

 

El arte de cuidar

Las conversaciones con las enfermeras comunitarias nos llevaron también a otro lugar. El del cuidado más profundo.

Ese que aparece cuando curar ya no siempre es posible, pero acompañar sigue siendo imprescindible.

Porque cuidar no es solo intervenir clínicamente. A veces es:

  • Sostener la mano.

  • Escuchar.

  • Simplemente estar.

Y ahí, la profesión sanitaria muestra probablemente su dimensión más humana.

 

La fragilidad propia

La jornada dejó también un momento especialmente simbólico.

Los propios profesionales sanitarios decidimos evaluarnos.

Yo mismo, conviviendo con asma, me sometí a la prueba. La primera espirometría mostró signos de obstrucción. Tras el inhalador, los pulmones respondieron alcanzando el 100% de capacidad.

Y ahí aparece una reflexión importante. No soy asmático; tengo asma. Porque la enfermedad no define a la persona.

La salud no es una identidad fija. Es algo que se trabaja, se cuida y se acompaña.

Y cuando existe educación sanitaria y acceso adecuado al tratamiento, muchas personas pueden desarrollar una vida plenamente funcional.

 

Seguimos el camino

Recogemos material, cerramos la jornada y ponemos rumbo hacia León. De Zamora a La Bañeza.

Con cansancio, sí. Pero también con la sensación de estar construyendo algo que va mucho más allá de una actividad asistencial.

Porque este tour no trata únicamente de máquinas ni de diagnósticos.

Trata de cómo las personas aprendemos, poco a poco, a cuidarnos unas a otras.

Y hoy, una vez más, lo hemos vuelto a comprobar. ¡No es normal respirar mal!

 

Esto sigue

Cada parada sigue dejando algo que va mucho más allá de los datos:
historias que permanecen, conversaciones que transforman y personas que empiezan a mirar su salud desde otro lugar.

Seguimos.

Próxima parada: La Bañeza

Nuevos kilómetros, nuevos encuentros y nuevas oportunidades para seguir acercando la salud respiratoria allí donde más se necesita.

 

Súmate a la conversación

Este proyecto no se construye solo en cada parada.

También se construye en cada persona que comparte, pregunta y empieza a dejar de normalizar lo que siente.

Si quieres seguir el recorrido, conocer las próximas paradas o entender mejor qué está pasando en cada municipio:

Porque a veces, el primer paso no es hacerse una prueba, es dejar de normalizar lo que sentimos y sabemos que no es normal.

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